¿Te suenan las marcas Auverland, De Tomaso, Innocenti o Polonez? Puede que te suenen a chino pero son marcas de coches que existieron y algunos de sus modelos estuvieron presentes en España.
Auverland surgía a finales de los 90 como una marca de todoterrenos de origen francés. Ofrecía dos modelos, uno con batalla corta y techo de lona y otro con carrocería larga y techo metálico. Por aquel entonces su precio rondaba los 2,5 millones de pesetas, sí, pesetas, o lo que serían ahora unos 15.000 euros. Con motor diésel de 64 CV, eran modelos claramente destinados a conquistar el campo y alejarse de la ciudad y su asfalto. Como anécdota cabe destacar que fabricaban vehículos para el ejército francés durante varios años. ¿Existe Auverland hoy? Sí, y desde 2005 la marca es propietaria de Panhard, casa que perteneció al grupo PSA Peugeot Citroën.
Un empresario argentino apasionado de los coches decidió un día fundar la marca de automóviles “De Tomaso” y presentó el primer modelo en 1965. Pero no fue hasta el modelo De Tomaso Pantera cuando la marca despegó y consiguió su fama. Un deportivo que consiguió mantenerse en producción a lo largo de dos décadas. Por desgracia para De Tomaso, la marca se declaró en quiebra en el 2012. ¿Lo viste por España? ¿Te suena el modelo Pantera? Llegó a costar 22 millones de pesetas y fue uno de los coches más caros del mercado español en ese momento.
Innocenti se fundó en 1920 y fue conocida por las famosas motos Lambretta pero lo que realmente dio a conocer a la marca fue la relación que la unió con British Motor Corporation. Dicha bonita relación le permitió fabricar coches bajo la licencia Mini. Alejandro de Tomaso la adquirió pero tras la venta de gran parte de las acciones a Fiat, esta última la mantuvo activa hasta finales de 2013, fecha en la que finalmente cerró.
Con motor 1.5 de gasolina de 75 CV, de origen polaco y carrocería cinco puertas que recordaba al Volkswagen Passat de primera generación, el Polonez 1500 hacía su aparición a finales de los 90. Gracias a su precio de poco más de un millón de pesetas, resultaba realmente atractivo. Hoy es complicado verle por la calle…quizás en un desguace.